DUDAR DE LA GRANDEZA Y MAJESTAD DE DIOS ES UN GRAVÍSIMO ERROR

«He aquí, estas cosas son solo los bordes de sus caminos; ¡y cuán leve es el susurro que de él oímos! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo podrá comprender?»

Job 26:14, RVR1960

Queridos amigos, el libro de Job se encuentra entre los textos sapienciales del Antiguo Testamento y es considerado uno de los más antiguos de la Biblia, situándose posiblemente en la época de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob, alrededor del 2.000-1.500 a. C.

Job era un hombre de Uz, una región cuya ubicación exacta es incierta, aunque se cree que estaba cerca de Edom, en el sur de Palestina o en el norte de Arabia.

En el contexto histórico, las ideas sobre la creación, la naturaleza de Dios y el sufrimiento humano estaban marcadas por la percepción de un Dios omnipotente y soberano, que intervenía en el mundo de maneras que frecuentemente eran insondables para los humanos. Las personas buscaban interpretar los eventos naturales y el sufrimiento personal como señales del poder o de la voluntad divina.

Job 26 forma parte de una respuesta que Job da a Bildad, uno de sus amigos, quien había intentado consolarlo con un discurso sobre la grandeza de Dios (Job 25). Sin embargo, Bildad reduce la discusión al poder absoluto de Dios y la insignificancia del hombre, sin abordar el sufrimiento de Job ni su búsqueda de justicia.

En su respuesta, Job reconoce la grandeza de Dios, describiendo Su poder en términos cósmicos y naturales (Job 26:7-13). Habla de cómo Dios extiende los cielos, fija los límites del mar y controla las fuerzas de la creación. Sin embargo, el versículo 14 concluye con una reflexión: todo lo que los humanos pueden entender de Dios es apenas un «susurro», una fracción diminuta de Su verdadera naturaleza y poder.

El término «bordes de sus caminos» sugiere que lo que los humanos perciben acerca de Dios y Su obrar es apenas el límite externo, el borde de algo vasto e infinito, incomprensible para la mente finita del hombre. A pesar de las grandes manifestaciones visibles del poder de Dios en la naturaleza (como tormentas, terremotos o cielos estrellados), estas son solo una débil representación de Su majestad.

La frase «el trueno de su poder, ¿quién lo podrá comprender?» destaca la limitación humana frente a la omnipotencia divina. Aquí, Job está afirmando que, aunque el sufrimiento humano y las obras de Dios puedan parecer incomprensibles, esto no disminuye Su grandeza.

Este versículo invita a la humildad ante Dios. Reconoce que nuestra comprensión de Su naturaleza y propósito siempre será limitada, ya que Su poder y sabiduría trascienden nuestro entendimiento. Para los creyentes, esto también es un llamado a la confianza: aunque no comprendamos completamente a Dios, Su control y propósito son perfectos.

En el contexto del sufrimiento de Job, el pasaje subraya que incluso en medio de la adversidad, Dios sigue siendo soberano, y Su grandeza no está limitada por las circunstancias humanas.

Gracia y misericordia de nuestro Señor para ustedes.

“Es mejor decir la verdad que duele y luego sana, que la mentira que consuela y luego mata”. A.R.

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