“Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti.” (RVR1960)
Apocalipsis 18:22
Queridos amigos, este versículo forma parte de la descripción final de la desolación total de Babilonia. Después de anunciar su caída, el texto no solo habla de destrucción política o económica; va mucho más lejos, pues describe la desaparición completa de la vida cotidiana de la ciudad.
La primera imagen es el fin de la música de arpistas, músicos, flautistas, trompeteros. La música en la antigüedad, como en estos tiempos, era un símbolo de celebración, de fiestas, bodas, prosperidad, vida social.
Decir que no se oirá más música significa que la alegría y la vida social han desaparecido completamente. Una ciudad viva siempre tiene música y una ciudad muerta queda en silencio.
2. El fin de los artesanos
Luego el texto menciona: “ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti.”
Esto indica el colapso de la producción, de la creatividad, de la economía artesanal.
Los artesanos representaban la actividad productiva de la ciudad, eran carpinteros, orfebres, constructores, escultores. Cuando ya no hay artesanos, significa que la ciudad ha dejado de funcionar.
Finalmente se menciona algo aparentemente simple: “ni ruido de molino se oirá más en ti.” El molino era una de las imágenes más básicas de la vida diaria, el sonido del molino representaba preparación de alimentos, vida doméstica, continuidad de la comunidad.
Cuando el molino se detiene, significa que la vida cotidiana ha desaparecido.
El versículo presenta una progresión muy significativa con la triple desaparición: Música, desaparece la alegría; artesanos, desaparece la producción; molinos, desaparece la vida diaria. Esto muestra que el juicio sobre Babilonia no es solo político o económico, es una desolación total de la civilización.
Este lenguaje recuerda directamente la profecía de Jeremías 25:10: “Haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y de la novia, el ruido del molino y la luz de la lámpara.”
Juan está citando casi literalmente este lenguaje para mostrar que el juicio que vino sobre Babilonia antigua se repite en la Babilonia final.
Apocalipsis presenta un contraste muy poderoso entre dos ciudades.
Babilonia llena de música y lujo, llena de comercio, llena de poder, pero termina en silencio absoluto.
En cambio, en la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21–22) encontramos adoración, vida, luz, comunión con Dios; la ciudad de Dios, permanece eternamente llena de vida y gloria.
Es decir, la ciudad del hombre termina en silencio, pero la ciudad de Dios permanece llena de vida.
Apocalipsis 18:22 enseña que una civilización puede parecer vibrante, llena de arte, de cultura, de actividad, pero si está construida en rebelión contra Dios, todo ese esplendor es temporal.
Cuando el juicio llega, la música se detiene, el trabajo cesa y la ciudad queda en silencio.
La mención de músicos, artesanos y molinos es una forma poética y profética de decir que Babilonia desaparecerá completamente como centro de vida humana.
Gracia y misericordia de nuestro Señor para ustedes.
“Es mejor decir la verdad que duele y luego sana, que la mentira que consuela y luego mata”. A.R.