UN CORAZÓN QUE APRENDE A ADORAR

«¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.»
Salmos 84:1-2 RVR1960

LA ALEGRÍA DE VIVIR BAJO LAS PROMESAS DE DIOS

«Bienaventurados los que habitan en tu casa; Perpetuamente te alabarán. Selah Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están tus caminos.»
Salmos 84:4-5 RVR1960

EL DIOS QUE NO ABANDONA A SUS HIJOS

«Padre de huérfanos y defensor de viudas Es Dios en su santa morada. Dios hace habitar en familia a los desamparados; Saca a los cautivos a prosperidad; Mas los rebeldes habitan en tierra seca.»
Salmos 68:5-6 RVR1960

LA FE QUE PERSEVERA DESDE LA JUVENTUD

«Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, Seguridad mía desde mi juventud. En ti he sido sustentado desde el vientre; De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; De ti será siempre mi alabanza.»
Salmos 71:5-6 RVR1960